En un mundo que es muchas veces superficial y desinteresado en las cosas de Dios, la Palabra de Dios tiene el poder de convencer de pecado (Romanos 7:7). El Espíritu Santo trabaja a través del conocimiento de la ley para mostrarnos cuan injustos somos y que somos merecemos de la condenación.

Pero gloria a Dios, su Palabra hace mucho más que esto. Por su palabra también viene la salvación (Romanos 1:16). Recibimos sabiduría para la salvación a través de su Palabra (2 Timoteo. 3:15). “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). Si usted no tiene suficiente fe, usted puede obtenerla presentando atención a la Palabra predicada.

“Tu Palabra me ha dado vida” (Salmos 119: 50). La Palabra de Dios da nueva vida espiritual cuando es recibida. Ella produce un nuevo nacimiento del espíritu humano (1 Pedro 1: 23). La Palabra nos da esperanza (Romanos 15:4; Salmos 119: 49) tanto para esta vida como para la vida venidera.

La Palabra actúa para lavarnos y limpiarnos (Efesios 5:25). Jesús dijo, “Santifícalos con tu verdad. Tu Palabra es verdad” (Juan 17:17). Así que la Palabra puede producir en nosotros santidad. Nos da verdad. Y la verdad, si en realidad la conocemos, nos hará libres (Juan 8:31-32). A través de la Palabra nosotros podemos limpiar nuestro camino y mantener el pecado fuera de nuestras vidas (Salmos 119: 9, 11). Nosotros podemos tener victoria sobre Satanás a través de la Palabra, así como lo hizo Jesús (Mateo 4: 4, 7, 10, 11; 1 Juan 2:14).

Podemos hallar sabiduría en la Palabra cuando no sabemos que hacer. “El testimonio del Señor es seguro, haciendo sabio al simple” (Salmos 19: 7). En verdad que le podemos decir a Dios, “Tu Palabra es lámpara para mis pies, y luz para mi camino”. (Salmos 119: 105).  Así que de este modo la Palabra sirve de guía.

Dios puede “fortalecernos de acuerdo a su Palabra” (Salmos 119: 28). Su Palabra nos da consuelo (Romanos 15:4).

La Palabra de Dios puede trabajar en nuestras vida emocional y espiritual para producir gozo y regocijo (Nehemías 8: 12; Salmos 119: 14; 1 Corintios 13: 6). Su propósito es producir en nosotros verdadero amor, por el cual vivamos (1 Timoteo 1: 5; Efesios 5: 2).

Pablo encomendó a los creyentes de Efesio a la palabra de gracia de Dios, “que es capaz de construir y darles una herencia entre aquellos que están santificados” (Hechos 20: 32). Así que la Palabra produce crecimiento espiritual.

Si necesitamos sanación física, nosotros debemos aplicar la Palabra y promesas de Dios. “Porque ellas son vida para aquellos que las encuentran, y salud para toda su carne” (Proverbios 4: 22). Nótese que ésta es para la carne, no solo para el alma. Muchas veces Dios envía su Palabra y nos sana (Salmos 107: 20) si necesitamos ser sanados.

Verdadera prosperidad y éxito vendrán a su vida si consistentemente medita en la Palabra, de noche y día, para hacer siempre lo que ésta ordena y de este modo le saldrá bien. (José 1: 8; Salmos 1: 1-3).

Si nuestras almas prosperan a través de la obediencia a la Palabra (3 Juan 2), entonces Dios quiere nuestros cuerpos saludables también y que todo nos vaya bien. En cuanto a las obras muertas de los hombres nosotros podemos mantenernos protegidos de los caminos de la destrucción por la Palabra de los labios de Dios (Salmos 17: 4). Esto quiere decir protección. Esta viene a aquellos que obedecen la Palabra y permanecen en la presencia de Dios (Salmos 91; Juan 15: 10).

Todo lo que es realmente importante para el hombre de Dios en su ministerio puede ser obtenido a través de la Palabra. La Palabra está dada, “para que los hombres de Dios estén completos, totalmente capacitado y preparado para hacer toda clase de bien” (2 Timoteo 3:17).

Cuando la Palabra de Dios es diseminada en suficientes corazones, y puesta cuidadosamente en practica en al menos unos cuantos, la Palabra traerá reavivamiento y despertar espiritual (Hechos 19: 20; Salmos 119: 25; Nehemías 9: 3). El valor de un verdadero reavivamiento espiritual de Dios va más allá de lo que humanamente podamos calcular. Esto es porque la salvación de siquiera un alma es más valiosa ante Dios que cualquiera de las cosas materiales.


QUE DEBEMOS HACER CON LA BIBLIA – LA PALABRA DE DIOS

La cosa más importante que podemos hacer con la Palabra es darle toda nuestra atención de corazón. “Mi hijo, ponle atención a mis palabras, inclina tu oído a lo que he dicho. No las dejes escapar de tu vista, guárdalas en medio de tu corazón” (Proverbios 4: 20, 21). Sólo de esta manera podremos experimentar personalmente todos los beneficios descritos anteriormente. Si mantenemos nuestros ojos en la Palabra ésta sacará toda duda de nuestras mentes.

Debemos guardar las palabras de Dios, y atesorarlas en nosotros. “Mi hijo, guarda mis palabras, y atesora mis mandamientos en ti” (Proverbios 7: 1). Atesorar las Palabras de Dios quiere decir complacerse al meditar en ellas (Salmos 1: 1-3), sabiendo que la Palabra de Dios en su corazón producirá grandes riquezas espirituales.

La Palabra de Dios debe estar combinada con fe (Hebreos 4: 2) o sino no nos hará mucho bien. “La Fe viene por el oír la Palabra de Dios” (Romanos 10: 17), no por “haberla oído”. Por lo tanto para construir nuestra Fe debemos declarar bastante la Palabra con nuestros labios (Josué 1: 8), de modo que la escuchemos y penetre en nosotros. Escuchar la Palabra predicada en la iglesia o grabada puede ayudar mucho a construir nuestra Fe, especialmente cuando el predicador está lleno de Fe y del Espíritu Santo.

Sin embargo, si podemos leer, debemos leer y estudiar las Escrituras también por nuestra propia cuenta. Estudia y se diligente “para presentarte aprobado ante Dios, un trabajador que no necesita ser avergonzado, que enseña debidamente el mensaje de la verdad (2 Timoteo 2: 15). La Escritura debe ser leída y enseñada en la iglesia. “Mientras llego, dedícate  a leer en público las escrituras, a animar a los hermanos e instruirlos”. (1 Timoteo. 4: 13).

Ayuda enormemente el memorizar la Palabra de Dios, tanto para nuestra propia meditación como para el futuro cuando se la comuniquemos a otros. Debemos dejar que nos consuma (1 Juan 2: 14) como un fuego (Jeremías 23: 29).

Aun más importante, debemos obedecerla. La verdadera Fe lleva a la obediencia (Romanos 1: 5). “Benditos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la obedecen” dijo Jesús (Lucas 11: 28). “Pero sean hacedores de la palabra, no solamente oyentes, engañándose a ustedes mismos” (Santiago 1: 22). Nos engañamos a nosotros mismos si creemos que escuchar la Palabra es suficiente. Nosotros debemos ponerla en práctica. De otro modo nuestra fe está muerta.

Una vez hayamos comenzado a obedecer la Palabra como discípulos de Cristo, debemos predicarla a otros (2 Timoteo 4:2) para que ellos también sean salvos, y enseñársela a otros en una manera practica. Jesús dijo, “Enséñenles a obedecer todo lo que les he ordenado” (Mateo 28: 20).


UNA NOTA FINAL

Estas instrucciones aplican para todos aquellos que han nacido nuevamente por el Espíritu Santo. Las siguientes lecciones explican algunas cosas básicas sobre lo que ensena la palabra de Dios y sobre su salvación. Si a Ud. le gustaría nacer de nuevo, lea la oración “Las buenas nuevas” y órela. Entonces la Palabra de Dios se avivara en Ud., y tendrá nuevo poder y deseo de aplicar estas cosas en su vida.


Buenos versos para memorizar y meditar

Toda la Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud, para que el hombre de Dios esté capacitado y completamente preparado para hacer toda clase de bien. (2 Timoteo. 3: 16-17).

Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y meita en él de día y de noche, para que hagas siempre lo que éste ordena. Así todo lo que hagas te saldrá bien. (Josué 1: 8)

Copyright (C) 1996, Michael Fackerell.

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12)

La palabra de Dios esta surtiendo efecto en el mundo hoy. Es una fuerza activa. Ella gobierna la actividad espiritual en el Universo. Ella cambia las cosas, especialmente cuando es declarada y creída, tanto en el corazón de los hombres como en sus circunstancias. Dios vela sobre su palabra para cumplirla (Jeremías 1:12).

La palabra de Dios se compara a una semilla (Lucas 8:11; Marcos 4:14; 1 Pedro 1:23). Esta semilla produce nueva vida si es bien plantada. Como semilla, ella crece en los corazones y se multiplica y riega en todo el mundo hoy. Satanás, sus demonios y la gente que está contra Cristo no pueden detener el inevitable progreso de esta semilla.

Cada semilla produce la misma clase de vida que ella tiene. La semilla de la Palabra de Dios, si es bien plantada en corazones blandos y abiertos, producirá vida, carácter y fe en Dios en los que la escuchan.

Para los corazones duros, la Palabra correctamente aplicada será como un martillo que abre quebrando el corazón duro (Jeremías 23:19).

La Palabra de Dios se compara al fuego. “No es mi Palabra como fuego?”, dice el Señor, “Y como el martillo que rompe la roca en pedazos?” (Jeremías 23:29). Su Palabra actúa como el fuego (Jeremías 5:14; 20:9). El fuego se riega, da luz, calor, energía y comodidad,  pero también destruye. La Palabra de Dios destruye el poder del mal en la medida en que es creída y aplicada. Ella puede romper la infuencia de Satanás en nuestros corazones y vidas.

La Palabra de Dios se compara al agua (Efesios 5:26; Salmos 1:1-3). El agua limpia, refresca, trae vida y coraje y satisface al sediento. La Palabra de Dios también puede hacer esto por nosotros.

La Palabra de Dios es comparada a un espejo que muestra nuestro verdadero estado espiritual (Santiago 1:23; 2 Corintios 3:18). Ella nos muestra como necesitamos ser limpiados.

Muchas personas dicen creer en Jesús o ser cristianos. Sin embargo, muchas veces la gente cree en un Jesús de su propia imaginación o imaginación popular. El Jesús real –el que murió y se levanto de entre los muertos históricamente y vive ahora, es el Jesús revelado en las páginas de la Biblia. Cualquier otro Jesús es un falso Jesús. La Biblia declara: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Hebreos 13:8). La imagen mas clara que podemos tener de Jesús no es una pintura en la pared de una edificación que sirve de iglesia, sino la imagen que vemos de su vida, misión y enseñanza como es revelada en el Nuevo Testamento. Al contrario de las tradiciones de las iglesias, el Nuevo Testamento no ha cambiado. Cualquier forma de cristianismo que se basa en tradiciones cambiantes y no en las enseñanzas de Jesús consignadas en el Nuevo Testamento es un cristianismo falso. No importa por cuantos cientos de años haya existido. Los fariseos también podían señalar tradiciones que llevaban siglos de existencia. Por eso Jesús les dijo “ustedes anulan la palabra de Dios con esas tradiciones que se transmiten unos a otros”. (Marcos 7:13).

La autoridad de la Biblia

La autoridad y autoría son conceptos directamente relacionados. Como el Espíritu Santo (que es Dios) es autor de la Biblia, la autoridad de la Biblia es la autoridad de Dios. Esto quiere decir que cuando la Biblia nos habla es Dios hablándonos. Desobedecer el Nuevo Testamento es desobedecer a Dios.

Jesús dijo, “El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él” (Juan 14:23)

“El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue. La palabra que yo he proclamado lo condenará en el día final” (Juan 12: 48).  La palabra tiene autoridad para juzgar y juzgará en el último día. De modo que es en verdad sabio “temblar ante la Palabra de Dios” (Isaías 66:2). “El temor del SEÑOR es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción” (Proverbios 1:7).

Jesús dijo “Por qué me llaman “Señor, Señor” y no hacen las cosas que les digo?” (Lucas 6:46). Señor quiere decir maestro, y llamar a Jesús Señor no es suficiente. Lo llamamos Señor en vano si por nuestras vidas nosotros mostramos que no sabemos lo que decimos, o que no queremos decir realmente lo que decimos.

Jesús es el Señor de su Vida si y únicamente si la verdadera intención de su corazón es hacer lo que el dice en su Palabra. Nosotros debemos venir a Jesús, escucha los que nos dice, y actuar de acuerdo a esto. (Lucas 6:47-49). Nosotros debemos deshacernos de todas las tradiciones, prejuicios y errores humanos.  Nosotros debemos llegar a la roca solida que es la palabra de Cristo y ponerla en práctica para que nuestras vidas pasen la prueba.

Dios ha prometido preservar sus palabras para siempre (Salmos 12.7). Si nosotros creemos en el Dios fiel que hace salir el sol todos los días, entonces debemos creer que El ha preservado también su palabra para nosotros.

“Toda la escritura es dada por inspiración de Dios, y es de provecho para doctrina, enseñanza, corrección, instrucción y justicia” (2 Timoteo 3:16). La verdadera doctrina del Cristianismo no puede nunca contradecir el verdadero significado de la Escritura. Nosotros tenemos el derecho de reprender y corregir a las personas usando las Escrituras, siempre y cuando nosotros mismos seamos dirigidos por el Espíritu así como nos lo ordenan las Escrituras (Gálatas 5:16).

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a on June 16th, 2010

Algunos líderes religiosos tiene la idea de que solamente algunas personas tienen el derecho de leer y orar a Dios para entender lo que Dios les dice a través de la Biblia. Por esta razón en algunas Iglesias la Biblia fue mantenida sin traducir al idioma que hablaba el pueblo durante siglos. De esta manera líderes religiosos podían decir representar a Cristo y enseñar la verdad a la gente sin que la gente evaluara por sí misma. Tal como le dijo Jesús a los Fariseos, le podemos decir a tales líderes: “Hipócritas! Porque ustedes cierran la puerta al Reino de los cielos a los hombres; porque ni entran ni dejan entrar a los que quieren”. (Mateo 23:13)

Nosotros no necesitamos tener una interpretación perfecta de todas las coas de la Biblia para que Dios nos hable a través de ella. Aquellos que quieren hacer la voluntad de Dios serán guiados hacia toda verdad (Juan 7:17), paso a paso. Nosotros tenemos la orden de ser llenos de la palabra de Dios,  y debemos comenzar. “Deja que la Palabra de Cristo viva en ti abundantemente” (Colosenses 3:16).

Todos los que quieran ser discípulos de Jesús (verdaderos cristianos- ver Hechos 11:26) deben mantenerse fieles a su palabra. “Si ustedes se mantienen fieles a mi palabra serán de veras mis discípulos” (Juan 8:30-32; Juan 15-7; Juan 14:21-23). Los verdaderos creyentes deben saber en qué creen y en quién. No es una cuestión de creer que Jesús existió y que de alguna manera es nuestro Salvador.

Los líderes religiosos que dicen no leer la Biblia desobedecen a Jesús. Ellos no pueden mostrar que ellos mismos enseñan toda la palabra de Dios. Las personas de buen corazón estudian las Escrituras para ver si es cierto lo que los hombres les enseñan – incluso si es un apóstol- (leer Hechos 17:11).

El Espíritu Santo creó las Escritures, no la Iglesia (2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:20). En el cuarto siglo después de Cristo simplemente se ratificó lo que el Espíritu Santo ya había escrito. La Iglesia no tiene el derecho de modificar las enseñanzas eternas de Jesús. Dios ha exaltado su Nombre y su Palabra sobre todas las cosas (Salmos 138.2). Esto quiere decir que la Palabra es la autoridad final – no las tradiciones de las Iglesias. Las tradiciones pueden ser buenas solamente si no contradicen la Biblia, y cuando no buscan reemplazar la necesidad de una relación personal y dinámica con Dios.

Las Escrituras nunca son suprimidas por las tradiciones de los hombres (Mateo 15: 1-9; Marcos 7:8-13). Jesús condenó a todos aquellos que ponen sus propias tradiciones antes que la Palabra de Dios. Estamos obligados a probar todas las cosas. (1 Tesalonicenses 5:21). ¿Como? Con los estándares de la Palabra de Dios, las Escrituras. “¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no tienen luz” (Isaías 8: 20).

Todos los lideres de la iglesia y aquéllos que dicen ser cristianos que rechazan las palabras de Cristo serán juzgados en aquel día de acuerdo a las Palabras pronunciadas por Cristo registradas en las Escritures (Juan 12:48).

Dios revela la verdad acerca de la doctrina a aquellos que quieren hacer su voluntad. (Juan 7.17). Nosotros no podemos confiar en la interpretación que dan a la Biblia aquellos que deliberada y consistentemente desobedecen la Palabra de Dios. Estas personas no tienen el Espíritu Santo. Son ciegos que guían otros ciegos.

Entonces, todo el que quiera seguir a Cristo debe buscar diligentemente el conocimiento de primera mano en las Escrituras. La pereza e indiferencia no son excusas. El asunto es urgente. ¡Nuestra respuesta a la palabra de Dios tiene consecuencias eternas y debe ser atendida ahora mismo!


Principios para la interpretación de las Escrituras.

Las sagradas escrituras son consistentes consigo mismas al ser la Palabra de Dios – Las Escrituras interpretan las Escrituras (2 Pedro 1: 21; Salmos 12. 6-7). No podemos construir una doctrina basada solamente en un verso sacado fuera de su contexto. Este principio nos da una salvaguardia muy importante contra falsas interpretaciones y doctrinas. De modo que debemos conocer bien las Escrituras.

El Espírito Santo, el autor, es el intérprete último. Ningún hombre puede decir que siempre esta en lo cierto respecto a las Escrituras y su aplicación simplemente porque alegue una posición de autoridad religiosa. Inclusive Pedro el apóstol estaba a veces equivocado y tuvo que ser corregido. Ver Gálatas 2: 11-14.

El Espírito Santo nunca se contradice. Así que si parece que la interpretación de las Escrituras contradice otra parte de las Escrituras, tomado en el contexto de toda la Biblia, no puede ser correcto.

Jesús dijo que el Espírito Santo nos guiaría a toda verdad (Juan 16.13). Por esto, debemos pedir al Espírito Santo guiarnos en nuestra búsqueda de la verdad en la Biblia, sin temor. El Espíritu Santo es dado a aquellos que obedecen a Dios (Hechos 5.32). Busquemos entonces complacer a Dios creyendo y actuando de acuerdo a lo que El ya nos ha revelado a través de la Biblia en nuestras conciencias.

Daniel estudió los escrituras de Jeremías para entenderlo (Daniel 9:2). De este mismo modo a nosotros también se nos ordena estudiarlas (2 Timoteo 2:15). Nosotros debemos pedir sabiduría a Dios para estudiar las Escrituras (Santiago 1.5). Dios nos promete darnos la sabiduría que necesitamos.

Cada uno debe estar totalmente convencido en su propia mente acerca de aspectos de importancia (Romanos 14:5). Mucho estudio, oración y escucha a hombres de Dios nos ayuda a conocer la verdad. Nosotros no podemos permitir dejarnos llenar de dudas acerca de aspectos de gran importancia, como nuestra salvación.

El concepto de verdad presente (2 Pedro 1.12) nos muestra que la iglesia puede crecer en su entendimiento y aplicación de las Escrituras a medida que la historia progresa. Por eso no debemos rechazar una interpretación sólo porque nadie la ha predicado antes durante los pasados siglos. Una pregunta de mayor importancia sería si hay evidencia de que los apóstoles pudieron haber aceptado dicha interpretación.

Dios juzga de acuerdo a la luz que tengamos, o la luz que digamos tener (Juan 9: 41; Romanos 2: 11-16). Esto quiere decir que es más importante subordinarnos a lo que entendemos que Dios quiere, que comprender todos los aspectos más detallados sobre los cuales los hombres discuten.

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a on May 28th, 2010

Algunas personas, especialmente aquellas a quienes no les gustan las restricciones morales de la Biblia, quieren decir que la Biblia ha sido cambiada desde que fue escrita. Sin embargo, si ya ha sido demostrado que Jesus es el auténtico Hijo de Dios a través de su resurrección esto no puede ser así.

La evidencia textual para la integridad de la Biblia es mejor que para cualquier otro libro o documento antiguo. Comparada con otros escritos antiguos, nos quedan muchos de los manuscritos todavía en existencia, y manuscritos cuya edad es mucho más cercana al tiempo de la escritura original, que en el caso de otros escritos antiguos. Todas las variaciones que existen son de una naturaleza menor que no afecta ninguna doctrina mayor de la Biblia. Nosotros creemos que puede ser deducido qué manuscritos de hecho son más cercanos a lo que fue escrito originalmente, pero este tema queda fuera del alcance de esta lección.

En la biblia hay asombrosos patrones matemáticos cuando se mira en las lenguas originales hebrea y griega. Cientos de hechos basados alrededor del número siete aparecen en cada pasaje de la Biblia cuando se miran los valores numéricos de las palabras en los textos originales en hebreo y griego. Muchos de esos patrones fueron descubiertos por Ivan Panin en el siglo XIX. Este descubrimiento hizo que Ivan pasara de ser agnóstico a cristiano. Sus investigaciones posteriores proveen evidencia virtualmente irrefutable de que la Biblia no es simplemente el producto de mentes humanas. Ningún computador de hoy podría crear un texto tal. La conclusión es una vez más que la Biblia es la Palabra de Dios.

Sin embargo, siempre habrá gente que se niegue a creer. Esto se debe, básicamente a que ellos no están dispuestos a considerar honestamente la evidencia. Los seres humanos normalmente creen cosas por razones diferentes  a la lógica o argumentos persuasivos. Muchas veces la gente cree lo que quiere creer, porque es más conveniente de esta manera o demasiado doloroso emocionalmente reconocer que ellos y sus familias han estado engañados todo este tiempo. La gente hoy es generalmente “amante del placer más que de Dios” (2 Timoteo 3:4). Escondiéndose en su orgullo e ignorancia común, no quieren considerar la evidencia de la Biblia porque en caso de tener que admitir la verdad de la Biblia tendrían que abandonar sus pasiones y placeres mundanos. La Biblia pone en claro que Dios está buscando un cambio en nuestras vidas. Dicho cambio será para bien, porque Dios es bueno, sabio, y capaz de ayudarnos a ser quienes fuimos creados para ser.

Como Dios está manifiesto en la creación, en nuestras conciencias y nuestra persona, quedamos sin excusa si no creemos en un Dios personal. La Biblia indica esto en Romanos 1:18-20. La verdad es que la persona que rechaza el mensaje de la Biblia cree muchas veces algo muy improbable o ridículo desde un punto de vista racional. En realidad este es parte del juicio de Dios sobre aquellos que deliberadamente suprimen la verdad y se complacieron en la inequidad. (Romanos 1:18; 2 Tesalonicenses 2: 11,12).

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a on March 15th, 2010

La Biblia fue escrita por diferentes autores humanos de orígenes diversos. Algunos fueron pescadores, otros pastores. Incluso, uno era un recaudador de impuestos! No obstante, tras cada uno de ellos estaba Dios el Espíritu Santo quien inspiró lo que ellos escribieron. “Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21).  “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”(2 Timoteo 3: 16).

Jesús enseñó que la Escritura es la Palabra de Dios. Al hablar del Antiguo Testamento, Jesús dijo: “¿Acaso no han leído lo que el Dios ha dicho?”. (Mateo 22: 31) Y de nuevo, en Juan 10: 34, Jesús iguala el Antiguo Testamento o Escritura con “la palabra de Dios”. El dice que “las Escritura no puede ser quebrantada”. Cualquiera que desobedezca la palabra de Dios se quiebra a sí mismo, pero la Palabra de Dios no se quiebra ni pierde su integridad. Jesús afirmó que sus enseñanzas eran las enseñanzas de Dios. El dijo, “Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió” (Juan 7: 16). Jesús aseguró ser el Hijo de Dios, hablando con completa autoridad e inspiración divina (Juan 7:18). Él dijo, “Cielo y tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. (Mateo 24: 35). El promete que Dios no permitirá que la palabras de verdad y enseñanzas de Jesús dejen de existir. Si usted cree que Jesús es el Hijo de Dios, entonces debe creer en todo lo demás que Jesús enseñó. Si usted no cree en lo que Él enseñó, usted no cree en él completamente. Y Jesús enseñó que Dios habla a través del Antiguo Testamento, a través de sus palabras y a través de la palabras de sus apóstoles. Lea Juan 14: 26 y Mateo 28: 20. Las cartas de Pedro y Pablo recogidas en el Nuevo Testamento también son la Palabra de Dios. Pedro, al hablar de las cartas de Pablo, escribe: “Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos é inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos” (2 Pedro 3:16). El apóstol Pedro llama Escrituras a las cartas de Pablo. Vemos entonces que de acuerdo a sus propias afirmaciones, el Nuevo Testamento que nosotros tenemos es la Palabra de Dios. Tanto la experiencia como la razón han demostrado que puede ser confiado. Cuándo la Biblia habla, Dios habla. Ella es inspirada por Dios.

RAZONES PARA CREER EN LA DIVINA INSPIRACIÓN DE LA BIBLIA

Grandes libros han sido escritos donde se presentan en detalle evidencias poderosas que dan fuertes razones para creer en la divina inspiración de la Biblia. Aquí hay algunas de ellas, explicadas brevemente:

1. No hay otro libro religioso ha cumplido las profecías como las ha cumplido la Biblia. Hoy en día tenemos manuscritos que datan de mucho tiempo antes de Jesús, conteniendo profecías bíblicas que directamente apuntan a Él. De hecho, Jesús cumplió cientos de profecías del Antiguo Testamento durante su vida. Algunas de las más fuertes son encontradas en Salmos 22 e Isaías 53. Estos pasajes son tan fuertes que son pasados por alto en las sinagogas judías al momento de leer la ley. La aparición de los imperios persa, griego y romano fueron profetizadas por Daniel en el tiempo en que el imperio babilónico dominaba el mundo. La re creación del estado de Israel en 1948 es el cumplimiento de profecía del Antiguo y del Nuevo testamento. Condiciones actuales del mundo fueron profetizadas por Jesús 2000 años antes en Mateo 24. Grandes libros han sido escritos mostrando el cumplimiento detallado de cientos de profecías. No existe otro libro religioso o del ocultismo que se aproxime a la Biblia cuando se trata de profecía.

2. Los eventos y lugares descritos en la Biblia son confirmados continuamente por la arqueología y otros textos históricos al hacerse los descubrimientos. En este siglo, se ha encontrado el arca de Noel mencionada en Génesis 7 y 8 en Mt. Ararat en la moderna Turquía. Esta puede verse por foto satelital! Arqueólogos han descubierto tablas antiguas y lugares de ciudades que confirman una vez tras otra la precisión histórica de la Biblia. Aquéllos que han especulado han sido desmentidos una y otra vez.

3. La consistencia interna de la doctrina a través de los 66 libros de la Biblia, a pesar de la gran variedad de autores en diferentes periodos de tiempo, apunta a la fuente común de inspiración de la Biblia. Si se le pidiera a 20 personas de un mismo país que cada una escribiera por su lado un libro acerca de Dios seguramente resultarían en opiniones y doctrinas en conflicto. Sin embargo, los libros de la Biblia no están en conflicto porque el Espíritu Santo inspiró a los muchos autores humanos, aun habiendo sido los libros escritos en diferentes épocas. Ellos revelan a Dios como un Dios de misericordia y de justicia.

4. Una de las razones más importantes para creer en la Biblia es el hecho que ella funciona actualmente. Cientos de millones de personas de todo el planeta testifican que Jesucristo les ha cambiado la vida, y que las promesas de Dios se cumplen cuando se cree en ellas y se aplican. Muchas personas han sido sanadas física y emocionalmente al leer la Biblia o al actuar de acuerdo a su enseñanza. Miles han sido milagrosamente liberados de los efectos del abuso de drogas y otras prácticas dañinas. El carácter del hombre al creer en la Biblia con todo su corazón es el de ser cambiado del egoísmo al amor. Toda clase de personas de toda clase de orígenes en todos los países del mundo pueden testificar esta realidad. Mientras no todos han escuchados estos testimonios, más y más personas están escuchándolos y creyendo cada día – y experimentado las mismas cosas por ellos mismos.

5. Luego, existe también la evidencia histórica de la resurrección física de Cristo. Los apóstoles predicaron este mensaje desde el mismo principio, y la mayoría de ellos murieron por su fe. Ellos conocían lo que habían visto. Ellos no hubieran muerto por algo que ellos sabían que era mentira o su propia maquinación. Y el hecho simplemente es que, después de que muchos vieron a Jesús morir y ser sepultado, después de tres días, la tumba de Jesús estaba vacía. Cientos testificaron haber visto a Jesús vivo después de la muerte. Cientos de miles hoy, muchos de ellos anteriormente musulmanes, testifican haberlo visto en una visión o sueño hablándoles de tal manera que cambió sus vidas completamente. Muchos milagros suceden hoy en día en el nombre de Jesús. Todo esto demuestra que Jesús está vivo. Y si Jesús está vivo, su Libro, la Biblia, puede ser confiado.

Si Cristo resucitó, nosotros deberíamos escucharlo, creer en sus afirmaciones, compartir su actitud hacia las Escrituras, y confiar en su habilidad en perseverar en su Palabra escrita para nosotros.

a on March 9th, 2010

La Biblia es una colección de 66 libros, 39 en el Antiguo Testamento o Antiguo Pacto, y en el Nuevo Testamento o Nuevo Pacto. Nosotros podemos pensar del Antiguo testamento como el antiguo contrato o antiguo arreglo entre Dios y los hombres, mientras que el Nuevo testamento es el Nuevo contrato o pacto entre Dios y el hombre. El Antiguo Testamento contiene la Ley de Moisés, libros de historia, libros de poesía, libros de sabiduría, y libros de profecía, muchos de las cuales son cumplidas actualmente con gran precisión. El Nuevo Testamento contiene la historia de la vida y ministerios de Jesús mientras estuvo en la tierra contenidos en los evangelios de Mateo, Marco, Lucas y Juan; la historia de la iglesia primitiva en el libro de Hechos,  cartas escritas a varias iglesias y líderes de Iglesias; y un libro de profecía – Apocalipsis.

Todos los libros de la Biblia, escritos en un periodo de alrededor de 1600 años, dan una imagen consistente de quién es Dios, quiénes somos nosotros, qué quiere Dios, y qué podemos esperar dependiendo de nuestras decisiones en esta vida. La Biblia revela la historia de cómo Dios ha manejado la relación con la humanidad, su pueblo elegido Israel y el pueblo de su nuevo pacto, la Iglesia. La Biblia habla con la misma autoridad y relevancia hoy en cuanto a lo que Él es y lo que está haciendo en nuestros tiempos. Nos habla de lo que pasará en el futuro y cómo Dios cambiará todo.

La Biblia no es sólo un libro de reglas e historia Antigua. Ella contiene miles de promesas maravillosas que aplican a todos aquellos que creen en cualquier tiempo. El reto que enfrenta actualmente la humanidad es saber, comprender y experimentar las cosas maravillosas que Dios ha prometido hacer por aquellos que creen. Las promesas de Dios en la Biblia nos garantizan más que suficiente para nuestras necesidades en cualquier área. La única condición es confiar y obedecer a Dios, y esperar que él haga lo que Él dice que hará. Si no los hacemos así, nosotros somos los perdedores. Si nosotros conocemos bien el Antiguo Testamento o Antiguo Pacto, y lo aplicamos inteligentemente a nuestras vidas, nosotros seremos bendecidos ahora y en la eternidad. Si rechazamos sus advertencias y pasamos por alto sus promesas solo sería para nuestro propio mal –tanto ahora como para la eternidad.

El Antiguo Testamento comienza en el libro de Génesis con una exposición de la creación del mundo por Dios, y luego continua con la historia de los comienzos de la historia humana. El resto del Antiguo Testamento revela principalmente la historia y la condición del corazón del pueblo de Israel en diferentes periodos antes de la venida del prometido Mesías.

El Nuevo Testamento nos muestra los eventos más importantes de la vida y trabajo de Jesús el Mesías, cómo muchos judíos rechazaron a su propio Mesías y cómo desde ahí la oferta de salvación de Dios comenzó a expandirse por todo el mundo. El Nuevo Testamento revela más de las promesas de Dios y más información sobre nuestro enemigo, Satán, y cómo vencer sus planes a través de la confianza y obediencia en el Señor.

El mensaje de la Biblia

La Biblia nos cuenta sobre Dios y cómo podemos volver a Él. Nos muestra el carácter y caminos de Dios, la persona de Dios en Jesucristo nuestro Señor, quiénes somos nosotros y cómo debemos vivir. Nos habla sobres nuestros orígenes, nuestra identidad y nuestro destino.

La persona principal en la Biblia es el Señor Jesucristo. Cualquier entendimiento de la Biblia que ignora a Jesús ha perdido el punto de la Biblia (mirar Juan 5: 39-40). Las Escrituras nos señalan a Jesús, la Palabra de Dios (Apocalipsis 19: 13), en quien tenemos vida. Los Fariseos y otra gente religiosa estudian la Biblia pero pierden a Jesús y por lo tanto todo el propósito ultimo de este libro.

Preparándonos para el juicio eterno.

Pronto viene el día en que yo tendré que rendir cuentas de mi vida a Jesucristo. Este día viene para usted también. Pablo, escribiendo a los creyentes en Roma, dijo,

“Así que cada uno de nosotros tendrá que rendir cuentas de sí mismo a Dios” (Romanos 14:12)

Los incrédulos, cobardes, mentirosos, sexualmente inmorales y muchos  otros serán echados al lago de Fuego.

“Pero los cobardes, los incrédulos, los depravados, los asesinos, los lujuriosos, los hechiceros, los idólatras y todos los falsos, tendrán su herencia en el estanque de azufre ardiente, que es la segunda muerte” (Apocalipsis 21:8 )

Tal vez todas las personas, excluyendo niños pequeños, han estado en una o más de estas categorías en algún punto de sus vidas.  Para los creyentes en Jesucristo el asunto se trata de arrepentirse de todas estas cosas, y ser lavado hasta quedar limpio por Dios. Dios nos limpia si nosotros nos volvemos del pecado, y creemos. Él nos limpiará muchas veces mientras estamos aprendiendo a vencer al pecado. Pero, básicamente, si nosotros queremos mantener el pecado, y no arrepentirnos, existe toda la posibilidad de que nosotros terminemos siendo objeto de esta horrible condenación al final de nuestros días mortales. Dios no es burlado.

Para los creyentes que se han arrepentido de estas cosas, todavía hay una evaluación de nuestras obras y vida. Esto no resultará en nuestra destrucción eterna, pero resultará en la PERDIDA  de muchos. Todas las obras de nuestra vida no realizadas en la obediencia de Dios serán quemadas. Nosotros no seremos premiados por las cosas hechas por pura iniciativa humana, independientes de Dios. Y nosotros tendremos un gran arrepentimiento y vergüenza por esa pérdida.

“Pero si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego” (1 Corintios 3:15)

Por esto es importante que valoremos todo AHORA de acuerdo a la manera como se verá ENTONCES, ante el juicio del Señor Jesucristo. Una persona sabia vive su vida a la luz de la eternidad, y especialmente al trono de juicio de Jesucristo.

La dificultad aquí es que MUCHOS no están evaluando sus vidas de acuerdo a los estándares de Dios, pero en cambio, de acuerdo a lo que otros cristianos parecen hacer. Tal vez nosotros pensamos que hay seguridad en las cifras. Muchos cristianos están ocupados con los estándares de este mundo y niegan la importancia de las cosas que dice Dios. Por ejemplo, nosotros tratamos de vestirnos lo mejor posible para ir la iglesia, pero no tomamos el tiempo  – a través de la oración y la meditación- de vestirnos con la presencia de Dios antes de entrar a la asamblea del pueblo de Dios. Nosotros tratamos de cumplir con los estándares de apariencias externas, pero toleramos la presencia de toda clase de feas actitudes, egoísmo y falta de oración en el interior, dónde Dios está mirando.

Es un hecho que muchos lo van a estimar y aplaudir si le va bien económicamente. El dinero es poder en este mundo, y aquellos que lo tienen pueden comprar influencia y honor. Honor? Si, se puede comprar el honor en este mundo por medio de donaciones filantrópicas a escuelas para niños, o hasta fundando una escuela para niños desposeídos. Puede comprarse una casa en el mejor vecindario, y ser miembro de clubs donde va la gente ‘decente’. Hay tantas maneras de ganar la estima del hombre si se tiene dinero. Pero Jesús dijo que no se puede servir a Dios y al dinero al mismo tiempo.

Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que eran amigos del dinero, y se burlaban de él. Y les dijo: «Vosotros sois los que os la dais de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que es estimable para los hombres, es abominable ante Dios.” (Lucas 16: 14,15)

Entre el pueblo de Dios el dinero también puede darle posición. Entre pastores, el mayor honor va generalmente a aquellos con las edificaciones más grandes para sus iglesias, que, como sabemos, cuestan dinero – y bastante. Grandes edificios para la iglesias permiten a un hombre hablar a un mayor número de personas y recolectar al mismo tiempo más del dinero ofrecido. Así se obtiene visibilidad. Y muchos están felices de disfrutar indirectamente de este sentido de éxito a través de su “hombre de Dios”. Mientras los HOMBRES pueden considerarlo muy exitoso y ESTIMARLO si tiene mucho dinero o bienes inmuebles, eso NO implica que DIOS lo considere en absoluto igualmente importante. Y el peligro de perseguir estas cosas  es que al hacerlo podemos descuidar las cosas que Dios valora mucho más, si no enfatizamos en los mandatos y enseñanzas de Jesús. Si escucháramos tanto de las enseñanzas de Jesús como de fondos para construir iglesias, estaríamos haciéndolo mucho mejor.

El Señor dice: “El cielo es el cielo es mi trono y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Dónde podrán construirme una casa? ¿Dónde podran hacerme un lugar de descanso? Yo mimo hice todas estas cosas, y asi empezaron a existir!” Yo, el Señor lo afirmo. El hombre en quién yo me fijo es el pobre y el afligido que respeta mi palabra (Isaías 66: 1-2)

Dios se fija en la gente que Le teme y tiembla con su Palabra. Dios estima mucho a aquellos que le temen y odian el mal. Dios no se fija en gente falta de oracion que juega al tire y afloje con sus mandamientos – no importa que tan grande sea el edificio de su iglesia o cuantas casas tengan en cada vecindario.

En ultimas, seremos juzgados por los estandares de la Palabra de Dios. Nosotros podremos llamar a Jesus Señor, pero hemos siquiera buscado guardar su palabra? Nos hemos negado a nosotros mismos diariamente de tal manera que podamos realmente amar a Dios y a otros? Hemos puesto la comunión con Dios en oración como una prioridad mas alta que leer el periodico en la mañana? Nos hemos esforzado en cumplir con su Gran Comisión, de hacer discípulos en todas las naciones? Nos hemos esforzado nostros mismos en SER discípulos del Señor Jesucristo? Hemos ayudado a las viudas, huérfanos, pobres, hambrientos y los que estan presos? En el día del Juicio, ESTAS cosas serán las que más importen. Que Dios nos ayude a cumplir sus estándares, aún si al hacer estas cosas no resulta en lo que segun medidas humanas es éxito. A quién estas buscando?

“Pero ellos cometen una tonteria al medirse con su propia medida y al compararse unos con otros”. (2 Corintios 10: 12)

Si escucha cristianos hablando de éxito en las cosas de Dios, escuchará hablar de ciertas “marcas ministeriales” populares que han surgido en los ultimos 20 a 30 años. Si siempre estamos pensando en ser más grandes que Hillsong o más ungidos que Benny Hinn, entonces nos estamos midiendo a nosotros con nosotros mismos. Un estándar de éxito es puesto a seguir para cristianos y líderes cristianos –con la implicación de que si se logra ese estándar o marca estaremos “en el mapa” – entonces lo “Habrá logrado”. Ahora, puede que haya muchas cosas excelentes que decir acerca de los reconocidos ministerios mencionados anteriormente, pero Dios, primero nos está llamando a decir cosas excelentes de Jesucrsito y buscarlo a El. Y eso no debería un cliché religioso, pero algo en lo que pensamos inteligentemente.

¿Cuántos de nosotros estamos buscando ser discípulos de Jesús, como personas con autocontrol, apasionadas por el honor del Padre? ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a ser humillados por los hombres, a ser considerados locos y débiles, como a Jesús lo consideraron muchas veces, con el propósito de cumplir el plan perfecto de Dios? ¿O estamos solo mirando lo que impresiona a los hijos de esta era –cosas como el glamour, la riqueza y las apariencias?

Si las apariencias externas fueran tan importantes para Dios, ¿Por que habría nacido Jesús en un establo? Por que entro Jesus en un burrito y no en un corcel blanco? ¿Por qué Dios escogió la pequeña nación de Israel en vez de una nación impresionante, como por ejemplo Babilonia para revelarse a si mismo al mundo? Parece que Dios casi que se saliera del camino para esconderse de la gente con mente mundana. Parece que el despreciara las cosa que Nosotros nautralmente escogeríamos como los vehículos de la revelación de Su Gloria.

La verdadera imagen de Dios es encontrada en los textos de las Escrituras que hablan de Jesucristo. El es nuestro Estándar, nuestro modelo. Pero si usted dijera hoy, “Yo puedo ver que he adoptado otros como mi estándar y modelo, y sus expectativas como los principios guías de mi vida”, entonces acá hay una oportunidad para arrepentirse. Usted puede tomar a Jesús como su estándar y modelo, y permitir que SUS expectatitvas sean los principios guía de su vida. Y se dará cuenta que el Espíritu de Dios le ayudará a lograrlo. Puede que no sea fácil ir contra la corriente general, pero por la Gracia de Dios, Usted puede y va a hacerlo.

Dios lo bendiga.

Michael.

a on March 1st, 2010

La fe cristiana ha existido desde la época en que Jesucristo estuvo en la tierra. Los seguidores de Jesús han tenido diferentes interpretaciones acerca de muchas cosas, pero todos los verdaderos cristianos están de acuerdo en que Jesucristo es la revelación de Dios en la carne. Todos los cristianos creemos que Dios vino a la tierra para traernos de nuevo a una relación con Él.

El lamentable estado de nuestro mundo de hoy pone de manifiesto hasta qué punto nos hemos desviado de la armoniosa intención original de Dios. Todos nos hemos apartado de los mandamientos que Dios diseñó para nuestro propio bien, desobedecido a Dios de una manera inexcusable, al igual que nuestro primer padre Adán lo hizo. Solo por el hecho de que tú y yo podamos encontrar defectos en otros, incluso en los cristianos, de ninguna manera nos excusa ante Dios por nuestra propia maldad y la desobediencia a Dios.

No estás seguro si has desobedecido a Dios? Escucha esto. Las primeras revelaciones registradas que tenemos del Dios verdadero están en los Libros de Moisés. Estos libros revelan a Dios como Creador, Legislador y Juez. En los Diez Mandamientos de Dios ordena ponerlo a Él en primer lugar, no mentir, no robar, no asesinar, no ser lujurioso, no hablar en contra de Dios ni desear lo que no nos pertenece. ¿Alguna vez has mentido? Tomado algo que no te pertenecía? Has mirado alguna a alguien con lujuria? Has puesto la búsqueda de la riqueza por encima de la búsqueda de Dios? Odiado jamás a alguien? Bueno, si tu respuesta es que si has hecho alguna de estas cosas entonces eres CULPABLE ante Dios, a menos y hasta que DIOS te declare justo. Y Él NUNCA declarará a nadie justo A MENOS que aceptes al único sacrificio por el pecado que Él mismo hizo y que pongas tu confianza en Este Sacrificio.

Así como la existencia de un cuadro demuestra la existencia de un pintor, así la existencia de nuestro asombroso universo con toda su complejidad demuestra la existencia de un Creador. Dios, el Creador nos hizo con una conciencia, que nos alarma al principio, cuando hacemos mal. También envía al Espíritu Santo que nos muestra la verdad sobre Jesús y sobre nuestra propia condición espiritual. El Espíritu Santo da un MENSAJE MUY DIFFERENTE a todos los espíritus profanos que flotan libremente alrededor de este nuestro mundo donde no rige la ley. Esos espíritus profanos son los instigadores de todas las religiones falsas y contradictorias que abundan en nuestro planeta.

Tú fuiste creado para el verdadero Dios, que te ama pero no puede aceptarte sobre la base de tu propio registro imperfecto. Haciendo mal y siendo malos nos separa de Dios y destruye la relación con Dios. La relación se restablece cuando confiamos en Jesús y lo que hizo por nosotros – en que muriendo por nuestros pecados pagara nuestra culpa, y en levantándose de los muertos. Es decir, Jesús pagó la “multa” para nosotros, que nos merecemos por nuestra maldad y la desobediencia. Ahora bien, si confiamos en Él podemos empezar una nueva vida.

La fe cristiana es realmente acerca de la fe en Jesús resucitado, que hizo todo esto y más para nosotros. Jesús de Nazaret, que vivió históricamente en la tierra hace 2000 años, tuvo un impacto definitivo en el pueblo de Israel a través de su enseñanza y su ministerio de sanación. Pero es su resurrección y la continua intervención en la vida de sus seguidores lo que ha provocado que hoy tenga cientos de millones de personas que creen y confían en él. Hoy el Espíritu Santo está trabajando en todo el mundo para revelar a Jesús a la gente de diferentes maneras, principalmente a través de las Escrituras de la Santa Biblia a medida que son predicadas y leídas.

Por favor tómese el tiempo para investigar las cuestiones presentadas en este sitio. Hay cientos de páginas para su consideración, en una amplia variedad de temas de interés. Estas incluyen razones para creer, los testimonios de vidas cambiadas, la enseñanza de la Biblia, la fe, el amor, el bautismo, el Espíritu Santo, la misión, la iglesia ramera y más.

¿Conoces el Dios viviente, el Dios de los milagros? ¿Sabe usted que Jesús Cristo libera del poder así como la culpa del pecado?

Te invitamos a que eches un vistazo a ESTA PÁGINA para ver lo que queremos decir con esto. Muchas historias de la vida real lo confirman.

Verdaderos cristianos, si están llenos del Espíritu Santo, pueden demostrar que Dios está en su vida. Dios ordena a los cristianos de hoy, como siempre, a ser continuamente llenos del Espíritu Santo (Efesios 5:18). En estos días de guerra, terror y engaño religioso, es lo más necesario. Cuando otras prioridades, toman un lugar más alto que el conocer a Dios como una persona, y ser llenos de Él, resulta en problemas y perdición eterna.

Muchas alternativas a Cristo han parecido convincentes a los hombres sólo porque la mayoría de los cristianos no han demostrado la realidad de lo que estamos hablando. El creyente tiene posibilidades ilimitadas en Dios, que han sido demasiado descuidadas hasta ahora.

Sin embargo, hoy más que nunca, hombres y mujeres están levantándose en el poder del nombre de Jesús, confesando y demostrando a Cristo como Señor.

“Padre, toca a este lector por el poder del Espíritu Santo de una manera que lo pueda  sentir! Abre sus ojos espirituales y revelale quien es Cristo!

Que el poder del Espíritu Santo obre milagros para los que los necesitan!

Pido esto en nombre de Jesús, Amén!

Creo que el poder del Espíritu Santo vendrá más y más a los que ahondan en los contenidos de este sitio web. Agregar este sitio a favoritos, muchos más recursos y materiales serán desarrollados y publicados aquí.

admin on October 9th, 2009

La fe cristiana ha existido desde la época en que Jesucristo estuvo en la tierra. Los seguidores de Jesús han tenido diferentes interpretaciones acerca de muchas cosas, pero todos los verdaderos cristianos de acuerdo en que Jesucristo es la revelación de Dios en la carne. Todos creemos que Dios vino a la tierra para traernos de nuevo en una relación con sí mismo.

El lamentable estado de nuestro mundo de hoy pone de manifiesto hasta qué punto nos hemos desviado de la intención original de Dios en armonía. Todos nos hemos apartado de los mandamientos de Dios diseñada por nuestro propio bien, y desobedeció a Dios de una manera inexcusable, al igual que nuestro primer padre Adán lo hizo. Justo porque usted y yo podemos encontrar defectos en otros, incluso en los cristianos, de ninguna manera nos excusa ante Dios por nuestra propia maldad y la desobediencia a Dios.

No estoy seguro si ha desobedecido a Dios? Escucha esto. Las primeras revelaciones registrada por el Dios verdadero que tenemos son en los Libros de Moisés. Estos libros revelan a Dios como Creador, Legislador y Juez. En los Diez Mandamientos de Dios dice que lo pongamos en primer lugar, no mentir, no robar, el asesinato, la lujuria, hablar en contra de Dios o el deseo lo que no nos pertenece. ¿Alguna vez has mentido? Ha tomado alguna vez algo que no pertenecen a ti mismo? Alguna vez miró a alguien a la lujuria para ella (o él)?Puesto siempre la búsqueda de la riqueza por encima de la búsqueda de Dios? Aborreció jamás a alguien? Bueno, si usted tiene, usted es culpable a menos que y hasta que Dios declara justos. And that Y que Él NUNCA hacer a menos que acepte su único sacrificio por el pecado y poner su confianza en que uno.

Así como la existencia de un cuadro demuestra la existencia de un pintor, por lo que la existencia de nuestro universo sorprendente con toda su complejidad demuestra la existencia de un Creador. Dios, el Creador nos ha hecho con una conciencia, que nos alarma al principio, cuando hacemos mal. También envía el Espíritu Santo que nos muestre la verdad sobre Jesús y sobre nuestra propia condición espiritual. El Espíritu Santo da un mensaje muy diferente a todos los espíritus que son profanos que flotan libremente alrededor de este mundo sin ley de la nuestra. Es infame que los espíritus son los instigadores de todas las religiones falsas y contradictorias que abundan en nuestro planeta.

Fuiste creado para el verdadero Dios, que te ama pero no puede aceptar que sobre la base de su propio registro imperfecto. Haciendo mal y se nos separa de Dios, y destruye la relación con Dios. La relación se restablece cuando confiamos en Jesús y lo que hizo por nosotros – en la muerte para llevar nuestros pecados pagar por nuestra culpa, y en el aumento de los muertos. Es decir, Jesús pagó la “multa” para nosotros, que nos merecemos por nuestra maldad y la desobediencia. Ahora bien, si confiamos en Él podemos empezar una nueva vida.

La fe cristiana es realmente acerca de la fe en Jesús resucitado, que hizo todo esto y más para nosotros. Jesús de Nazaret, que vivió históricamente en la tierra hace 2000 años, tuvo un impacto definitivo en el pueblo de Israel a través de su enseñanza y su ministerio de sanación. Pero es su resurrección y la intervención continua en la vida de sus seguidores que ha significado que hoy tiene cientos de millones de personas que creen en Él y confiar en él. Hoy el Espíritu Santo está trabajando en todo el mundo para revelar a Jesús a la gente de diferentes maneras, principalmente a través de las Escrituras de la Santa Biblia como se predica y leer.

Please take the time to research the issues presented on this site. Por favor tómese el tiempo para investigar las cuestiones presentadas en este sitio. Hay cientos de páginas para su consideración, en una amplia variedad de temas de interés. Estas incluyen razones para creer, los testimonios de vidas cambiadas, la enseñanza de la Biblia, la fe, el amor, el bautismo, el Espíritu Santo, la misión, la iglesia ramera y más.

¿Conoces el Dios viviente, el Dios de los milagros? ¿Sabe usted que Jesús Cristo pone la gente libre del poder, así como la culpa del pecado?

Te invitamos a que echa un vistazo a ESTA PÁGINA para ver lo que queremos decir con esto. Muchas historias de la vida real lo confirman.

Verdaderos cristianos, si lleno del Espíritu Santo, puede demostrar que Dios es en su vida. Dios ordena a los cristianos de hoy, como siempre, a ser continuamente llenos del Espíritu Santo (efesios 5:18). En estos días de la guerra, el terror y el engaño religioso, es tanto más necesario. Cuando otras prioridades, tomar un lugar más alto de conocimiento de Dios como una persona, y se llena de Él, problemas y resultados de la perdición eterna.

Muchas alternativas de Cristo han parecía posible a los hombres sólo porque la mayoría de los cristianos no han demostrado la realidad de lo que estamos hablando. El creyente tiene posibilidades ilimitadas en Dios, que han sido demasiado descuidado hasta ahora.

Sin embargo, los hombres más que nunca, y las mujeres se están contenidas en el poder del nombre de Jesús, la confesión y la demostración de Cristo como Señor.

“Padre, toque este lector por el poder del Espíritu Santo de una manera que puede sentir! Abrir los ojos espirituales y revelar a Cristo a ellos!

Que el poder de los milagros que obra el Espíritu Santo para los que los necesitan!

Pido esto en nombre de Jesús, Amén! “

Creo que el poder del Espíritu Santo vendrá más y más a los que profundizar en este sitio web. Agregar a favoritos este sitio, muchos más recursos y materiales se elaboraron y publicaron aquí.