Preparándonos para el juicio eterno.
Pronto viene el día en que yo tendré que rendir cuentas de mi vida a Jesucristo. Este día viene para usted también. Pablo, escribiendo a los creyentes en Roma, dijo,
“Así que cada uno de nosotros tendrá que rendir cuentas de sí mismo a Dios” (Romanos 14:12)
Los incrédulos, cobardes, mentirosos, sexualmente inmorales y muchos otros serán echados al lago de Fuego.
“Pero los cobardes, los incrédulos, los depravados, los asesinos, los lujuriosos, los hechiceros, los idólatras y todos los falsos, tendrán su herencia en el estanque de azufre ardiente, que es la segunda muerte” (Apocalipsis 21:8 )
Tal vez todas las personas, excluyendo niños pequeños, han estado en una o más de estas categorías en algún punto de sus vidas. Para los creyentes en Jesucristo el asunto se trata de arrepentirse de todas estas cosas, y ser lavado hasta quedar limpio por Dios. Dios nos limpia si nosotros nos volvemos del pecado, y creemos. Él nos limpiará muchas veces mientras estamos aprendiendo a vencer al pecado. Pero, básicamente, si nosotros queremos mantener el pecado, y no arrepentirnos, existe toda la posibilidad de que nosotros terminemos siendo objeto de esta horrible condenación al final de nuestros días mortales. Dios no es burlado.
Para los creyentes que se han arrepentido de estas cosas, todavía hay una evaluación de nuestras obras y vida. Esto no resultará en nuestra destrucción eterna, pero resultará en la PERDIDA de muchos. Todas las obras de nuestra vida no realizadas en la obediencia de Dios serán quemadas. Nosotros no seremos premiados por las cosas hechas por pura iniciativa humana, independientes de Dios. Y nosotros tendremos un gran arrepentimiento y vergüenza por esa pérdida.
“Pero si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego” (1 Corintios 3:15)
Por esto es importante que valoremos todo AHORA de acuerdo a la manera como se verá ENTONCES, ante el juicio del Señor Jesucristo. Una persona sabia vive su vida a la luz de la eternidad, y especialmente al trono de juicio de Jesucristo.
La dificultad aquí es que MUCHOS no están evaluando sus vidas de acuerdo a los estándares de Dios, pero en cambio, de acuerdo a lo que otros cristianos parecen hacer. Tal vez nosotros pensamos que hay seguridad en las cifras. Muchos cristianos están ocupados con los estándares de este mundo y niegan la importancia de las cosas que dice Dios. Por ejemplo, nosotros tratamos de vestirnos lo mejor posible para ir la iglesia, pero no tomamos el tiempo – a través de la oración y la meditación- de vestirnos con la presencia de Dios antes de entrar a la asamblea del pueblo de Dios. Nosotros tratamos de cumplir con los estándares de apariencias externas, pero toleramos la presencia de toda clase de feas actitudes, egoísmo y falta de oración en el interior, dónde Dios está mirando.
Es un hecho que muchos lo van a estimar y aplaudir si le va bien económicamente. El dinero es poder en este mundo, y aquellos que lo tienen pueden comprar influencia y honor. Honor? Si, se puede comprar el honor en este mundo por medio de donaciones filantrópicas a escuelas para niños, o hasta fundando una escuela para niños desposeídos. Puede comprarse una casa en el mejor vecindario, y ser miembro de clubs donde va la gente ‘decente’. Hay tantas maneras de ganar la estima del hombre si se tiene dinero. Pero Jesús dijo que no se puede servir a Dios y al dinero al mismo tiempo.
Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que eran amigos del dinero, y se burlaban de él. Y les dijo: «Vosotros sois los que os la dais de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que es estimable para los hombres, es abominable ante Dios.” (Lucas 16: 14,15)
Entre el pueblo de Dios el dinero también puede darle posición. Entre pastores, el mayor honor va generalmente a aquellos con las edificaciones más grandes para sus iglesias, que, como sabemos, cuestan dinero – y bastante. Grandes edificios para la iglesias permiten a un hombre hablar a un mayor número de personas y recolectar al mismo tiempo más del dinero ofrecido. Así se obtiene visibilidad. Y muchos están felices de disfrutar indirectamente de este sentido de éxito a través de su “hombre de Dios”. Mientras los HOMBRES pueden considerarlo muy exitoso y ESTIMARLO si tiene mucho dinero o bienes inmuebles, eso NO implica que DIOS lo considere en absoluto igualmente importante. Y el peligro de perseguir estas cosas es que al hacerlo podemos descuidar las cosas que Dios valora mucho más, si no enfatizamos en los mandatos y enseñanzas de Jesús. Si escucháramos tanto de las enseñanzas de Jesús como de fondos para construir iglesias, estaríamos haciéndolo mucho mejor.
El Señor dice: “El cielo es el cielo es mi trono y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Dónde podrán construirme una casa? ¿Dónde podran hacerme un lugar de descanso? Yo mimo hice todas estas cosas, y asi empezaron a existir!” Yo, el Señor lo afirmo. El hombre en quién yo me fijo es el pobre y el afligido que respeta mi palabra (Isaías 66: 1-2)
Dios se fija en la gente que Le teme y tiembla con su Palabra. Dios estima mucho a aquellos que le temen y odian el mal. Dios no se fija en gente falta de oracion que juega al tire y afloje con sus mandamientos – no importa que tan grande sea el edificio de su iglesia o cuantas casas tengan en cada vecindario.
En ultimas, seremos juzgados por los estandares de la Palabra de Dios. Nosotros podremos llamar a Jesus Señor, pero hemos siquiera buscado guardar su palabra? Nos hemos negado a nosotros mismos diariamente de tal manera que podamos realmente amar a Dios y a otros? Hemos puesto la comunión con Dios en oración como una prioridad mas alta que leer el periodico en la mañana? Nos hemos esforzado en cumplir con su Gran Comisión, de hacer discípulos en todas las naciones? Nos hemos esforzado nostros mismos en SER discípulos del Señor Jesucristo? Hemos ayudado a las viudas, huérfanos, pobres, hambrientos y los que estan presos? En el día del Juicio, ESTAS cosas serán las que más importen. Que Dios nos ayude a cumplir sus estándares, aún si al hacer estas cosas no resulta en lo que segun medidas humanas es éxito. A quién estas buscando?
“Pero ellos cometen una tonteria al medirse con su propia medida y al compararse unos con otros”. (2 Corintios 10: 12)
Si escucha cristianos hablando de éxito en las cosas de Dios, escuchará hablar de ciertas “marcas ministeriales” populares que han surgido en los ultimos 20 a 30 años. Si siempre estamos pensando en ser más grandes que Hillsong o más ungidos que Benny Hinn, entonces nos estamos midiendo a nosotros con nosotros mismos. Un estándar de éxito es puesto a seguir para cristianos y líderes cristianos –con la implicación de que si se logra ese estándar o marca estaremos “en el mapa” – entonces lo “Habrá logrado”. Ahora, puede que haya muchas cosas excelentes que decir acerca de los reconocidos ministerios mencionados anteriormente, pero Dios, primero nos está llamando a decir cosas excelentes de Jesucrsito y buscarlo a El. Y eso no debería un cliché religioso, pero algo en lo que pensamos inteligentemente.
¿Cuántos de nosotros estamos buscando ser discípulos de Jesús, como personas con autocontrol, apasionadas por el honor del Padre? ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a ser humillados por los hombres, a ser considerados locos y débiles, como a Jesús lo consideraron muchas veces, con el propósito de cumplir el plan perfecto de Dios? ¿O estamos solo mirando lo que impresiona a los hijos de esta era –cosas como el glamour, la riqueza y las apariencias?
Si las apariencias externas fueran tan importantes para Dios, ¿Por que habría nacido Jesús en un establo? Por que entro Jesus en un burrito y no en un corcel blanco? ¿Por qué Dios escogió la pequeña nación de Israel en vez de una nación impresionante, como por ejemplo Babilonia para revelarse a si mismo al mundo? Parece que Dios casi que se saliera del camino para esconderse de la gente con mente mundana. Parece que el despreciara las cosa que Nosotros nautralmente escogeríamos como los vehículos de la revelación de Su Gloria.
La verdadera imagen de Dios es encontrada en los textos de las Escrituras que hablan de Jesucristo. El es nuestro Estándar, nuestro modelo. Pero si usted dijera hoy, “Yo puedo ver que he adoptado otros como mi estándar y modelo, y sus expectativas como los principios guías de mi vida”, entonces acá hay una oportunidad para arrepentirse. Usted puede tomar a Jesús como su estándar y modelo, y permitir que SUS expectatitvas sean los principios guía de su vida. Y se dará cuenta que el Espíritu de Dios le ayudará a lograrlo. Puede que no sea fácil ir contra la corriente general, pero por la Gracia de Dios, Usted puede y va a hacerlo.
Dios lo bendiga.
Michael.